martes, 26 de febrero de 2013

¿Sabéis como se elabora el vino?. Os lo explico de forma sencilla.




A continuación paso a explicaros la elaboración del vino. De una forma general, rápida, amena y sin palabras rebuscadas, de forma que todos lo entendamos, yo la primera.




Hoy en día la recogida de la uva no se hace siempre a mano. Sólo se realiza manualmente cuando se trata de las cepas de más calidad. Las cepas con uva de calidad más baja o normalita se recolectan a máquina.

 


La uva recolectada a máquina se procesa de forma muy sencilla. Una vez triurado el fruto, limpio de restos como hojas y demás impurezas que pueda tener, se vierte todo el líquido obtenido junto con el “hollejo”, que es la piel de la uva en unos depósitos de acero inoxidable (ver foto), controlando la temperatura. Se deja porque es lo que le da color al vino. Si peláis una uva os daréis cuenta de que la bulba es transparente por lo que es la piel donde reside el color, por eso se deja fermentar todo junto entre 7 y 10 días en unos depósitos especiales. A esto se le llama Fermentación alcohólica.
Después se pasa todo el vino a otro depósito limpio y ya sin el ollejo, para pasar a la Maceración durante otros 10 días o alguno más pero nunca llegando al mes ya que se trata de uva de menor calidad y se destina a producir vinos jóvenes.
Tras la maceración se pasa a la 2ª fermentación que varia entre 6 y 20 meses durante los cuales se van realizando catas y análisis, se controla la temperatura y también se hacen los llamados Trasiegos que es ir eliminando periódicamente los restos de impurezas, ollejo, etc que se van posando en el fondo de los depósitos. De aquí se pasa al embotellado y a su comercialización, al ser un vino joven no reposa.

Con la uva recolectada a mano la cosa cambia. Aquí el proceso es más largo que en los vinos jóvenes. La Fermentación Alcohólica es la misma que en el caso anterior (7-10 días) pero la Maceración aquí será de 1 mes porque de ahí pasará a las barricas para crianzas, reservas, etc.
Tras el mes de maceración tiene que cambiarse a otros depósitos para la 2ª fermentación que normalmente es de 20 meses y aquí tambien se van realizando los análisis, catas y trasiegos pertinentes. Y siempre controlando la temperatura de los depósitos.

Cada depósito alberga el vino de un tipo de uva en concreto, “nunca se mezclan en este punto del proceso”. Sólo cuando se pasa de los depósitos a las barricas es cuando se pueden mezclar dos o más variedades de vino.
Así es que pasados los meses de fermentación se pasa el vino a las barricas de madera donde se deja durante 6, 12 o más meses, dependiendo del tipo de vino que se quiere conseguir y realizando catas periodicamente aquí también.
Para que os hagais una idea, desde el año de recolección de la uva (añada)  pasando por todo el proceso que os estoy explicando, el vino sale de la bodega a los 3 años aproximadamente.

Pues ya estamos en la bodega propiamente dicha con el vino reposando el las barricas. En esta estancia ya no se controla la temperatura porque al estar siempre bajo el nivel del suelo, se mantiene la temperatura constante. Sólo se controla la humedad.

Las barricas son de roble americano o francés, normalmente, y se tienen que renovar cada seis años. Se usan las de roble francés para vinos mas suaves y las de roble americano para vinos más robustos.
Pasado el tiempo en barrica el vino se embotella y se le pone el corcho, no se etiqueta todavía porque tiene que reposar en botella entre 3 meses y 1 año dependiendo del tiempo que haya estado en barrica.
Las botellas se colocan en horizontal para que el vino entre en contacto con el corcho y así no se vaya el vacío del interior. Con éste reposado en botella el vino gana propiedades y madura más. 

Terminado esto, se pasa al etiquetado y su comercialización. ¿Qué os ha parecido? ¿Interesante, verdad? Espero que os haya gustado a todos.




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