lunes, 25 de febrero de 2013

Es fácil hacer una cata de vino, yo lo hice y es sencillo!!!

  


En todo lo que al mundo del vino se refiere se emplean términos y palabras que la mayoría desconocemos. Aquí de lo que se trata es de explicaros de forma clara y sencilla como se realiza una cata de vino, las fases de las que se compone y todo lo que tenemos que tener en cuenta para saber y entender algo más a cerca de todo esto.
 Aprenderemos alguna palabra nueva que nunca está de más y a partir de ahora seremos los reyes en nuestras reuniones con amigos, alrededor de una mesa, delante de una buena copa de vino.

Las catas de vino constan de 3 fases, fase visual, fase olfativa y fase gustativa. En la cata que yo os voy a explicar, aprenderemos a analizar un vino blanco y uno tinto.

Lo ideal es emplear una copa de vino como la que se muestra en la foto, grande y con el tallo largo.
Echamos unos 3-4 dedos de vino, no más!!

FASE VISUAL

Vino Blanco: Cojemos la copa por el tallo y la levantamos para ponerla al trasluz y así poder ver la nitidez y el color del vino. Tenemos que ver que esté limpio, sin tonos turbios, que sea bastante transparente y que el color sea dorado y amarillo. Los tonos mas anaranjados se pueden dar en otros tipos de uva blanca que se encuentran sobretodo en el sur de España pero ahora no es el caso. Supongamos que estamos tratando un vino blanco normal, así es que si se aprecian matices de color anaranjados es que esta malo.
Después hay que inclinarlo sobre un fondo blanco, como un mantel o servilleta blanca, lo que tengais más a mano, incluso un folio blanco puede valer y todos tenemos en casa.
Sobre el fondo blanco también terminaremos de apreciar matices del color, si está limpio de impurezas y no está oxidado.

Vino Tinto: Aquí no la ponemos al trasluz porque se trata de un color oscuro y no conseguiriamos nada. Directamente la inclinamos sobre un fondo blanco para ver que el color sea bueno, con cuerpo, rojo y no clareado, y ¡que no tenga posos!

Ahora pasamos a ver “El Birrete” y “La Capa”. Mirad en la foto.

Sobre el fondo blanco y con la copa parada, observamos la linea que se ve en la superficie del líquido que recorre la circunferencia de la copa y veremos que es de un tono más claro que el resto. Esto es el Birrete. Tiene que apreciarse un tono rosa, malva, morado claro. Si no se distingue o es amarronado es que el vino no está bueno.

El resto del líquido es la Capa y sobre el fondo blanco ponemos un folio blanco con letras negras o de un tono oscuro. Si no podemos a penas apreciar las letras a través del vino significa que es de Capa Alta. Si se pueden ver un poco pero no muy claras, Capa Media y si se clarea bastante dejándonos ver bien las letras es de Capa Baja.

El último punto de esta fase de la cata es la Prueba de la Lágrima. Esta nos hará quedar como muy profesionales, ya lo vereis!! Y se hace igual tanto en blancos como en tintos.
Tomando la copa por el tallo hacemos girar el liquido en su interior varias veces, como si quisieramos lavar la copa con el vino y con cuidado de que no se vierta por el borde. Paramos y dejamos que el vino se quede quieto el solo y el las paredes de la copa apreciaremos que se forman unos “arcos” y caen unas gotas hacia el fondo de la copa, las lágrimas.
Si la lágrima es gruesa y cae despacio al fondo es que tiene una alta concentración de alcohol. Si es fina y cae rápido la concentración de alcohol es más baja.

FASE OLFATIVA

Primero olemos el vino tanto si es blanco como si es tinto, “a copa parada”, es decir, sin agitarlo, que esté quieto en la copa. Con tranquilidad y sin prisas para poder detectar bien el aroma y a continuación agitamos el líquido girándo la copa como ya sabeis y volveis a oler de nuevo. ¿A que cambia? ¿Verdad que se aprecia mejor el aroma?
Sobre todo dejad que vuestra mente busque los olores que os provoque el vino que esteis catando. Cerrad los ojos si eso os ayuda a concentraros mejor.
En vinos blancos  se suelen percibir aromas a manzana, sidra, cítricos, olor achampañado, y ¿alguno más? ¡Prueba y verás!
En vinos tintos percibiremos aromas a madera, cerezas, frambuesas, frutos rojos o negros, fruta madura, canela, clavo, frutos secos como la avellana, y un sin fin de aromas distintos. Con el tinto comprobarás que te acuden un montón de olores, muchos más que con el blanco, sin duda.

FASE GUSTATIVA

Tanto en blanco como en tinto, en cuanto termineis de oler teneis que dar un trago corto, poco abundante del vino y movedlo en el interior de la boca y dejádlo un rato antes de tragarlo. Sólo así podreis apreciar bien los matices de sabores que os puede ofrecer.
En vinos blancos notaremos sabores a frutas como manzana, pera, cítricos (lo que viene siendo un sabor afrutado). También nos puede recordar al champán (achampañado) y sobre todo notaremos la acidez que tiene en boca. Los hay muy suaves que a penas notamos el ácido y en otros, por el contrario la acidez se nota enseguida e incluso puede seguirse notando una vez tragado.
En vinos tintos también percibiremos la acidez que nos proboca al entrar en contacto con la lengua y apreciaremos sabores y matices tostados, café, frutos como los de la fase olfativa, notaremos la suavidad que tenga, si resulta agradable al paladar y la consistencia.

SUPER IMPORTANTE!! Entre cata y cata tomad un trozo de queso, un colín o un trago de agua mineral para que no se os mezclen los sabores del blanco y el tinto, así evitaremos despistes. Si utilizais una sola copa, al cambiar de uno a otro teneis que enjuagar la copa con agua y secarla.

Podeis repetir la cata una vez terminada y notareis que percibis más olores, sabores, matices, etc. Pero no es que sea obligatorio porque aquí no somos profesionales enólogos, se trata de aprender un poco más y divertirnos haciéndolo. Enseñadle a vuestros amigos todo lo que aprendais y vereis que se quedarán con la boca abierta.

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